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Nuevos incentivos para I+D

Nuevos incentivos para I+D
Conrad Von Igel
Gerente de Innovación de Corfo



Conrad Von Igel, gerente de
Innovación, Corfo.
La evidencia ha demostrado que existe una relación directa entre los niveles de inversión de investigación y desarrollo (I+D) de los países y su competitividad y crecimiento. En Chile, los niveles de inversión en I+D están muy por debajo de la media de los países OCDE: mientras éstos invierten en promedio 2,3% del PIB, en Chile sólo se invierte 0,4%.

Como una forma de incentivar la inversión privada en investigación y desarrollo, está disponible desde 2008 la ley 20.241, que establece un incentivo tributario para la inversión privada en I+D, permitiendo rebajar vía impuestos 35% de lo invertido, bajo el requisito de contratar a un centro de investigación registrado en Corfo. Durante los primeros años de operación este instrumento fue utilizado escasamente. La semana pasada, el Congreso aprobó una importante modificación a la ley de I+D que amplía y flexibiliza de manera radical el incentivo. Triplica el monto máximo del crédito por empresa MMU$ 1,2 por año y elimina el tope medio como porcentaje de las ventas, aspecto que desfavorecía a pymes y emprendedores.

Reconoce la I+D que las empresas realizan en forma interna, obteniendo beneficio tributario sin necesidad de contratar centros registrados en Corfo y ampliando además los gastos reconocidos a los relacionados a inversión en bienes muebles e inmuebles, la protección de la propiedad intelectual y los realizados en el extranjero (con un tope de 50%). Adicionalmente, se permitirá a las empresas presentar sus contratos y proyectos a certificación hasta 180 días después de iniciadas las actividades, otorgando más flexibilidad y ajustando la normativa a las mejores prácticas de la OCDE.

Las modificaciones ayudarán a muchas empresas a planificar, aprobar o acelerar decisiones de inversión en estas materias, contribuyendo con esto a alcanzar mayores niveles de inversión privada. En particular se espera que un número mayor de empresas comience a establecer departamentos de I+D y otras rutinas estables de innovación al alero de este incentivo.

Fuente: Diario Pulso, 3 de febrero de 2012.