Corfo Sueña emprende Crece

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Innovación de clase mundial

Innovación de clase mundial
Hernán Cheyre V.
Vicepresidente Ejecutivo de Corfo



Hernán Cheyre, vicepresidente
ejecutivo de Corfo
Queremos abrir las puertas a que importantes empresas internacionales instalen en Chile parte de sus capacidades de I+D, generando una sinergia con los distintos sectores productivos del país.

El gobierno se ha puesto la tarea de convertir a Chile en polo del emprendimiento y la innovación en Sudamérica. ¿Por qué? Porque si queremos cumplir el anhelo de convertirnos en un país desarrollado y derrotar la pobreza hacia fines de esta década, debemos acelerar el tranco en materia de crecimiento económico, creando capacidades que nos permitan sostener una tasa de expansión del PIB en torno al 6% como promedio anual.

En un mundo que a gran velocidad se está transformando en una sociedad cuya evolución se basa en el conocimiento, resulta fundamental generar las capacidades requeridas para dar este gran salto. Y es precisamente éste el contexto en el que hay que situar los programas que está impulsando el gobierno con el objetivo de lograr que el emprendimiento y la innovación sean los motores del crecimiento económico, sin dejar de mencionar algo que es también fundamental, como la capacidad que tienen estas herramientas para “nivelar la cancha”, generando mayores oportunidades para todos.

Una iniciativa pionera que apunta a la creación de capacidades que permitan generar innovación de clase mundial en Chile es el Programa de Atracción de Centros de Excelencia Internacional, diseñado y administrado por la Corfo. El objetivo central de esta propuesta es impulsar la formación de capacidad de investigación y desarrollo tecnológico (I+D) en el país, con las siguientes orientaciones específicas: primero, generar un acceso más rápido a nuevas tecnologías disponibles y a fuentes de conocimiento aplicado con capacidad de generar alto impacto en los sectores productivos de mayor potencial de innovación; segundo, incorporar nuevas capacidades de gestión del conocimiento, difusión, transferencia y comercialización de I+D en las universidades y centros tecnológicos nacionales; tercero, acercar al mundo de la empresa el conocimiento básico que se produce en las casas de estudio, contribuyendo a tender un puente entre ambos; y cuarto, impulsar la generación de propiedad intelectual y de nuevas patentes, materias en las cuales Chile exhibe una ubicación bastante rezagada en el concierto mundial, que ciertamente no se condice con la posición que aspiramos a ocupar.

Este programa, que abrió sus postulaciones a fines del 2009, seleccionó finalmente a cuatro prestigiosos institutos para que se instalen en el país. Estos centros contemplan alianzas con 22 universidades y entidades de investigación, estimándose que en forma permanente habrá 200 investigadores vinculados a los proyectos que se contempla desarrollar.

De cara al 2013, que ha sido catalogado por el Presidente Piñera como el Año de la Innovación, estamos próximos a lanzar el llamado a un segundo concurso de centros de excelencia, agregando en esta oportunidad una nueva vertiente: la posibilidad de atraer centros de I+D corporativos. Queremos abrir las puertas a que empresas internacionales instalen en Chile parte de sus capacidades de I+D, generando una potente sinergia con los distintos sectores productivos del país.

Paso a paso continuamos avanzando en la dirección de convertir al país en un polo del emprendimiento y de innovación en la región, factor clave para cumplir las metas que nos hemos puesto.