Corfo Sueña emprende Crece

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Corfo celebra 73 años junto a emprendedora de Coquimbo

Fecha de publicación: 15 de mayo de 2012
Destacar ejemplos de emprendedores que han convertido sus sueños en exitoso negocios, fue el objetivo de la visita a la Estancia de Guayacán, donde Marcia Angel, su dueña, ha demostrado con creces lo importante que es atreverse para emprender.
Una visita a Marcia Angel, propietaria del Restaurant La Estancia de Guayacán de Coquimbo, realizó el Director Regional de Corfo con los medios de comunicación de la región.

"El 29 de abril Corfo cumplió 73 años de una vida productiva, en que hemos sido parte de la historia de nuestro país, hoy queremos ser parte de la historia y los sueños de emprendedoras y emprendedores, que se atreven y que confían en sus ideas", explicó Morales.

Marcia Argel, microempresaria de Coquimbo hace unos años inició su emprendimiento instalando un pequeño local en la caleta de Guayacán. Hoy “La Estancia de Guayacán” se ha transformado en un punto de encuentro de estudiantes y turistas, donde ofrece lo mejor de nuestra gastronomía.
A través del Programa de Emprendimiento Local (PEL) de Corfo, Marcia tuvo acceso a financiamiento para mejorar su infraestructura, comprar nueva implementación y mejorar las instalaciones para entregar cada vez mejor servicio a los visitantes.

“Para mi trabajo fue todo un cambio, yo necesitaba un empuje. Seguramente hubiese logrado lo mismo a más largo plazo, pero con esos recursos compré máquinas más grandes, lo que me ha servido para atender mejor a mi clientela”, explica Marcia.

Los PEL de Corfo, apuntan principalmente a apoyar las oportunidades de negocio de carácter local, permiten a los empresarios adquirir bienes de capital y además fortalecer sus capacidades y competencias. En este sentido, Marcia reconoce el aporte que significó este proyecto, ya que además le permitió aprender sobre el manejo contable de su restaurant, operar mejor sus cuentas, realizar negocios más rentables con sus proveedores, lo que implica darle más competitividad a su negocio.

“La demanda que yo tenía no podía cumplirla con rapidez. Ahora tengo más máquinas para guardar mercadería, más mesones para poner lo platos, sé manejar mejor mi negocio, calcular mejor los costos y los ingresos; eso antes yo no lo podía hacer”.

Para esta mujer emprendedora, lo más importante fue que creyeran en ella. “He ido a bancos, he golpeado puertas, hasta que Corfo apareció, creyó en mí, en mi compromiso y mis ganas de salir adelante. Ellos no me han dejado sola y han sido parte de mi crecimiento”.