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Azapa debe reducir uso de plaguicidas y avanzar en producción limpia

Fecha de publicación: 28 de octubre de 2010
A nivel exportador, Chile cumple con las exigencias internacionales de BPA pero no así en la producción para el consumo interno. Lo sostuvo el experto en plaguicidas del INIA, Arturo Correa, durante su estadía en Arica en el marco del proyecto "Formulación de sistemas de producción limpia para los principales cultivos del valle de Azapa", financiado por InnovaChile de Corfo.
Para competir con éxito en los mercados del consumo de alimentos vegetales, el gran desafío de los agricultores de los valles de Azapa y Lluta es avanzar en lo que se llama las Buenas Prácticas Agrícolas, BPA, porque hoy los consumidores están cada vez más exigentes y reclaman productos limpios, sanos, inocuos para la salud. Esta tendencia mundial ya llegó a Chile y también a Arica, territorio donde el tema preocupa especialmente en tanto el valle de Azapa es el que abastece de productos vegetales a buena parte del consumo interno del norte, centro y sur del país, en los meses de invierno.

Y si bien a nivel exportador Chile está cumpliendo con las exigencias internacionales, en la producción para el consumo interno no pasa lo mismo. "Hay algunos problemas", reconoce el experto en plaguicidas, Arturo Correa Briones, ingeniero agrónomo del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, INIA, quien estuvo en Arica dictando charlas a profesionales del agro sobre "Nuevos desafíos y tendencias en el uso de plaguicidas en Chile", en el marco del proyecto "Formulación de sistemas de producción limpia para los principales cultivos del valle de Azapa", que financia InnovaChile de Corfo.

Para Correa Briones, Azapa es un valle productivo importante para el país, pues aporta en contra-estación, productos de alto consumo. "Pero tiene serios problemas en la implementación de prácticas agrícolas. En este sentido, el esfuerzo del INIA es precisamente reforzar esas prácticas, cambiarlas y mejorarlas, para generar la producción de vegetales de mejor calidad y más integral".

Precisamente con ese objetivo se trabaja en la constitución del Comité Regional de Plaguicidas, instancia que tendrá por misión liderar los cambios que deben hacerse a la producción agrícola de los valles de Azapa y Lluta.

Tendencia mundial

En un alto de su intensa jornada en Arica, conversamos con este experto en plaguicidas.

¿Cuál es la tendencia mundial hoy en el uso de plaguicidas?

-Hoy, la tendencia internacional es a minimizar el uso de plaguicidas, básicamente por los impactos negativos que éstos tienen. También se plantea la reducción de la presencia de residuos en productos vegetales por presión de los mismos consumidores que quieren comer productos más limpios, pero también por las exigencias de algunos protocolos internacionales firmados por los gobiernos.

¿Cómo se sustituye la baja en el uso de plaguicidas sin afectar el control de plagas?

-Aquí estamos frente al tema de la ecuación de cómo resolvemos el control de plagas versus la inocuidad. Este es el gran desafío de hoy. Hay que hacer trabajo de investigación, de desarrollo e innovación para ir mejorando los programas sanitarios que tenemos. Ese es un esfuerzo conjunto entre el sector de investigación, desarrollo y los productores agrícolas, de tal manera de ir encontrando nuevas alternativas al uso de agroquímicos, que va desde la biotecnología, mejoramiento genético, mejorar las prácticas agronómicas o encontrar nuevos plaguicidas, particularmente los de menos impacto, bio-pesticidas, extractos vegetales, feromonas, etc., que ayudan a disminuir el uso de los agroquímicos tradicionales que se usan en el país.

¿Cómo está Chile en esta materia?

-Chile, en el tema de exportación cumple con todas los requerimientos internacionales, tanto en sanidad vegetal como en inocuidad alimentaria. Este paíse tiene excelencia internacional en estas materias. Sin embargo, la forma en que se proyecta el escenario de la producción de alimentos a futuro nos exige adelantarnos, tenemos que buscar nuevas formas de hacerlo.

¿En la exportación estamos bien, pero cómo estamos en la producción para el consumo interno?

-Ahí estamos con algunos problemas. Se han hecho esfuerzos en el último tiempo por parte del Estado, a través de políticas públicas, como es la generación de la resolución 33 (marzo de 2010), que genera los límites de residuos para productos vegetales nacionales, lo cual ya es un avance. Eso nos ayuda a ir mejorando las prácticas agrícolas a nivel nacional, porque tenemos que hacer un esfuerzo mayor en el cultivo de hortalizas para consumo interno.

En el Valle de Azapa

¿Dónde están las principales dificultades para avanzar hacia las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA)?

-Es un tema global, primero hay un tema de difusión, información, comunicación y educación de los productores. Entender los riesgos, conocer el entorno en que gira hoy la producción de alimentos. También hay temas de políticas públicas que tienen que ser instaladas para poder realizar los cambios que se deben consolidar en esta zona. Evidentemente también es necesario el fomento, se requieren recursos económicos para realizar estos cambios y también ayuda por parte del Estado.

Además debemos generar algo que diferencie la producción de Arica de la del resto del país. Algún elemento que nos permita -cuando se logre el objetivo, cuando mejoremos la producción- diferenciarnos a nivel nacional, que nos dé un sello propio de calidad. Creo que ése es el gran objetivo a mediano y largo plazo para Arica con su producción de vegetales.

¿Cuál es el rol de los consumidores en todo esto?

-Los consumidores están pidiendo hoy calidad, que tiene el concepto de inocuidad incorporado. Ellos quieren comer productos limpios, ojalá con la mínima presencia de residuos. Están cada vez más exigentes con lo que se está produciendo y cómo se está produciendo.