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Panadería Alemana de Talcahuano reabre sus puertas con ayuda de Corfo

Fecha de publicación: 30 de diciembre de 2010
Este símbolo de la ciudad que sufrió graves daños con el terremoto y tsunami, además de ser víctima del saqueo que remeció a la región; 10 meses después se convierte en un eje de la reconstrucción de Talcahuano.

Foto: Gentileza UPI
La emblemática Panadería Alemana, del empresario penquista, Javier Etcheverry reabrió sus puertas, convirtiéndose en un símbolo de la reconstrucción de Talcahuano, una de las comunas más afectadas con el terremoto y maremoto del pasado 27 de febrero.

En una ceremonia encabezada por el Gobernador de la región del Biobío, el Director Regional de Corfo y diversas autoridades de la zona, se cortó la cinta que reabrirá definitivamente este negocio que obtuvo ayuda de Corfo a través del fondo de apoyo para zonas especiales.

"Con lo acontecido tuve que finiquitar a todo el personal, pues el 80% de la empresa estaba perdida. Hoy con la nueva inversión que hemos hecho, he podido reabrir las puertas, volver a llamar a la gente que estaba conmigo y levantarme, pero esta vez mejor, con mejores ideas con un mejor negocio", explica Javier Etcheverry.

Asimismo, el director regional de Corfo en Biobío, Sergio Jara, recalcó que "Así como la Panadería Alemana se reconstruyó, muchos otros pequeños empresarios de las zonas devastadas por el terremoto y tsunami lo han hecho. Queremos que todos vuelvan a levantarse y a levantarse mejor".

Panadería Alemana
Funciona hace 70 años en Talcahuano, suministrando productos de panadería, pastelería y rotisería a la población del sector céntrico de esta comuna. Posterior al terremoto, debió ser demolida. Hoy se levanta como una nueva panadería que se localizará en la misma dirección donde se encontraba el anterior negocio.

Este nuevo local, implicará una mayor capacidad productiva que la inicial y con mejores condiciones para sus clientes. El proyecto contempla un conjunto de mejoras en su diseño, entre ellas un horno artesanal único de mayor capacidad, que permitirá incrementar las ventas; una superficie más amplia y un sistema de control de puntos de venta.

El proyecto implica una inversión de más de 128 millones de pesos, los que se distribuyen en construcción de amasandería, pastelería, bodegas, sala de ventas y la adquisición de nuevo equipamiento, incluido capital de trabajo. Dará empleo a las mismas 16 personas que había antes del terremoto y cuatro que serán incorporadas en un plazo de 4 años.